Con 46 votos a favor, 25 en contra y una abstención, el Senado convirtió en ley el Presupuesto 2026, que incluye un recorte histórico en los fondos destinados a educación, ciencia y tecnología. La norma impulsa la eliminación del piso de financiamiento educativo, frena la inversión progresiva en el sistema científico y modifica el régimen de educación técnica. El oficialismo consiguió los votos necesarios pese al rechazo de gran parte de la comunidad académica y científica.
El capítulo II del proyecto, que reunía los artículos más cuestionados, fue aprobado por 42 votos afirmativos contra 26 negativos y dos abstenciones. Allí se incluye la derogación del piso del 6% del PBI para educación establecido por ley, además de suspender el envío de fondos a universidades si no presentan información detallada sobre su uso —una cláusula considerada por sectores opositores como un mecanismo de presión y posible desfinanciamiento indirecto.
A la par de la sociedad científica, universitaria y docente que viene alertando sobre el deterioro del sistema de conocimiento en Argentina, distintos bloques intentaron bloquear estos artículos, pero sin éxito. El oficialismo consolidó apoyos dentro del PRO, sectores de la UCR y gobernadores afines. Incluso se denunció durante el debate la utilización de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) como moneda de negociación, señalamiento realizado en el recinto por la senadora Florencia López.
La UCR votó dividida: mientras un sector acompañó el ajuste, otros senadores radicales cuestionaron la discrecionalidad que otorga al Ejecutivo la retención de fondos en caso de considerar «insuficiente» la información enviada por las universidades. Flavio Fama, exrector universitario, advirtió que la medida da al gobierno un poder excesivo sobre la asignación presupuestaria del sistema educativo.
Tierra del Fuego: apoyo al ajuste educativo desde La Libertad Avanza
Los senadores fueguinos Agustín Coto y Belén Monte de Oca —ambos representantes de La Libertad Avanza— votaron a favor del presupuesto y de sus capítulos más controvertidos. Respaldaron así el recorte en educación, ciencia y tecnología, una decisión que se suma al alineamiento del bloque libertario con la política de ajuste impulsada por el Ejecutivo nacional.
El presupuesto aprobado deja planteado un escenario adverso para universidades nacionales, institutos de investigación y proyectos científicos, en un contexto donde el sistema ya venía denunciando paralización de becas, retraso en pagos y reducción de programas. Las organizaciones educativas advierten que el impacto recaerá sobre estudiantes, docentes y equipos de investigación, comprometiendo el desarrollo a largo plazo del país y ampliando la brecha de desigualdad.
Con la ley sancionada, el Gobierno cierra además el período de sesiones extraordinarias, marcado por tensiones políticas y negociaciones que dejaron como saldo un ajuste profundo en el sector educativo y tecnológico, considerado clave para el desarrollo económico estratégico.
El Presupuesto 2026 queda así aprobado bajo fuertes cuestionamientos. Para el oficialismo, un avance fiscal. Para el sistema educativo y científico, un año más de recorte. Para el futuro del conocimiento en Argentina, otro golpe difícil de revertir.



